Delinea tus ojos. ¡No olvides del delineado! Todo maquillaje de ojos implica un buen delineado de los ojos. Utiliza un lápiz delineador negro o gris o también delineadores líquidos para destacar tanto la línea inferior como la línea de arriba del ojo, donde nacen las pestañas. Cuando apliques delineador en la línea de arriba, trázala más gruesa en el centro para que la mirada resalte más. Otra alternativa puede ser difuminar el delinado para dar un efecto ahumado.
Aplica la sombra. ¡Es momento de crear los smoky eyes! Para ello, toma un cepillito y aplica sombra de colores oscuros en tus párpados. La cantidad de color que quieras aplicar depende del estilo que deseas darle a tus ojos. Para levantar la mirada, escoge luego otro cepillo y aplica sombra blanca o gris en el hueso de la ceja. Luego, con los dedos difumina delicadamente la zona para darle a las dos sombras un aspecto uniforme.
Aplica rimel. El maquillaje de ojos de noche no estará terminado sin rimel. Aplica una capa de rimel negro para alargar y darle mayor volumen a las pestañas. Espera a que se seque y vuelve a aplicar una nueva capa.
Mantén el resto del maquillaje. Los smoky eyes o ojos ahumados se lucirán más si nuestro rostro también está maquillado. Eso no quiere decir que debamos pintarnos demasiado: tan solo un rubor rosa en nuestras mejillas y un poco de brillo en los labios quedará muy lindo y natural.
RESULTADO FINAL :
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